Conclusiones de la Pastoral del Turismo en Europa


Conclusiones y Recomendaciones de la reunión de los directores

CIUDAD DE VATICANO, martes, 5, diciembre 2006 (ZENIT.org).- Publicamos
las «Conclusiones»  y «Recomendaciones» de la reunión de los directores
nacionales de la Pastoral del Turismo en Europa, que se celebró en el
Vaticano entre el 6 y el 7 de noviembre de 2006.


Conclusiones


1. Todos los participantes en la reunión son conscientes de que el
anuncio de Jesucristo, el Señor, es el centro de toda pastoral, también de
aquella del turismo, y de que toda su acción tiene como objeto-sujeto
la persona humana. En continuidad con las indicaciones expresadas en las
recomendaciones del Congreso mundial de Bangkok de 2004, dicha acción
ha de ser creativa y realizada con ingenio pastoral.

2. El mismo turismo, realidad compleja y “signo de los tiempos”,
requiere una nueva, si no es una primera evangelización, en quienes
participan de distintos modos en ella, también debido a las nuevas formas con
que se presenta hoy: escolar, congresual, sanitario, social, “misionero”,
deportivo, de grandes eventos (jornadas mundiales de la juventud,
acontecimientos deportivos, musicales,...).

3. Las Conferencias episcopales presentes en el Encuentro tienen el
deseo de profundizar en la realidad humana del fenómeno turístico, que
abarca tantos aspectos de la vida pastoral, por ser transversal, y porque
incluye muchos ámbitos de la sociedad y de la misma Iglesia. Es
preciso, sin embargo, tener presente que existen distintos modos de enfocar la
pastoral del turismo en las Iglesias de Europa del Este y del Oeste.

4. Se ha constatado que, desafortunadamente, subsiste aún una
percepción restrictiva del turismo, pues se relaciona sólo con los negocios y el
bienestar, lo que dificulta una aceptación adecuada y un desarrollo
necesario de la actividad pastoral en el sector.

5. Parece útil, donde todavía no existe, la creación de una estructura
nacional capaz de coordinar lo que ya hacen muchas diócesis, para
racionalizar y dar eficacia e importancia a la acción de la Iglesia.

6. En la sociedad europea secularizada y siempre más intercultural y
multirreligiosa, el turismo puede llegar a ser un instrumento útil para
divulgar los valores evangélicos (y dar a conocer los símbolos
característicos de las raíces cristianas del continente), es decir, capaz de
construir una sociedad más humana y pacífica. Incluso una visita turística
bien dirigida, a las obras de arte y a los lugares históricos de la
memoria, puede ser, de hecho,  una catequesis natural.

7. Se hace prioritaria la necesidad de un proyecto de formación,
incluso desde una perspectiva ecuménica y atenta a la dimensión religiosa,
capaz de interactuar, en una especie de alianza, con los distintos
sujetos interesados por el mundo del turismo (eclesiales, profesionales,
institucionales, educativos, universitarios, empresariales,...),
ofreciéndoles a todos nuestra experiencia.

8. Este carácter transversal de la acción puede llegar a ser una prueba
de resistencia para la evangelización, pero también un testimonio de
apertura, acogida, comunión y diálogo, tanto en el interior mismo de la
comunidad eclesial, como en la relación Iglesia-mundo, a la luz de los
textos del Concilio Ecuménico Vaticano II (Gaudium et spes).

9. De hecho, la acción de la Iglesia en el mundo del turismo, y su
respeto por el carácter transversal, tiene varias correlaciones (por ej.,
entre distintos sujetos eclesiales, en el diálogo ecuménico, en el
encuentro con las religiones) y se resume y traduce en la “acogida”. Esta
última no consiste en un simple ofrecimiento de datos o noticias, sino en
un estilo de colaboración, de encuentro, de entendimiento, capaz de
derrumbar muros y empalizadas, y de construir puentes de solidaridad y de
paz.

10. El carácter transversal del turismo revela la necesidad de
encontrar un vínculo que permita darle un valor antropológico y moral, y
también una dimensión universal, beneficiándose del Magisterio eclesial.

11. Los agentes y empresarios cristianos del turismo tienen una inmensa
tarea por desarrollar, teniendo en cuenta su carácter transversal, para
evitar que se salga del “cauce”, produzca negatividad en los sujetos
nuevos o más débiles, o comprometa y siembre injusticia en una
perspectiva de crecimiento.

12. Una mención y una atención particular merecen las peregrinaciones,
sobre todo hacia metas que han contribuido a dar un rostro a Europa: el
camino de Santiago, la vía Francígena, la red de los santuarios, los
itinerarios de arte y de fe, en un continente tan rico de testimonios de
sus raíces cristianas.

13. Una atención pastoral especial, con sus formas originales, merecen
los trabajadores del sector turístico, absorbidos por su trabajo
durante toda la alta temporada. Dichas formas de pastoral deben poner de
relieve la solicitud de la Iglesia hacia ellos.

14. Desde la perspectiva de una estrategia pastoral de red o, mejor
dicho, integrada, la pastoral del turismo encuentra en las comunidades
eclesiales, y sobre todo en las parroquias, por su amplia presencia en el
territorio, los sujetos de referencia y de síntesis.




Recomendaciones


15. Promuévanse las colaboraciones con las entidades civiles en los
distintos niveles (Organismos internacionales, Comisión Europea,
Gobiernos, Regiones, Municipios), en nombre de la importancia clave del hombre,
teniendo presente que el turismo influye transversalmente en la
cultura, la economía, la ecología, los estilos y la calidad de la vida de las
personas, etc.

16. Habrá que fomentar, con otros sujetos eclesiales (centros
misioneros, de pastoral juvenil, de la familia, de ancianos, de jubilados, de
voluntariado), de modo transversal y con un espíritu de comunión, formas
originales de turismo con un “rostro nuevo”: turismo gratuito; viajes a
bajo costo; turismo en los países de misión; vacaciones de servicio en
los países pobres; turismo ecológico; recorridos del silencio;
hospitalidad en los monasterios o en los centros de oración.

17. Habrá que adaptar la realidad de la pastoral del turismo a la
evolución de la sociedad y de la tecnología, con la creación, por ej., de un
Observatorio interdisciplinario para un turismo de calidad (atento a
todas las categorías sociales), formado por teólogos, sociólogos,
juristas, economistas, agentes de pastoral, especialistas y técnicos, en
comunión con los Pastores de la Iglesia.

18. Habrá que crear sinergias con las instituciones, en todos los
niveles, para que la obra pastoral se realice en favor de todas las personas
que viven del turismo o lo sufren.

19. Ante la realidad europea, marcada cada vez más por la movilidad de
las personas, la misión de los sacerdotes y de otros agentes de
pastoral debe ser siempre más cualificada, para adaptarse a una característica
imposible de detener, que transforma las comunidades parroquiales,
antes estables, en “lugares privilegiados de paso y de encuentro limitado
en el tiempo”.

20. Estúdiese la posibilidad de caminos de formación para sujetos
eclesiales en los planes de pastoral de las Iglesias locales, en los
programas de los Seminarios, en una clave interdisciplinaria, y por lo tanto
transversal, verificando con las Universidades católicas y estatales,
con las Facultades teológicas y los Institutos de formación, así como con
los Centros de investigación, la posibilidad de cursos, masters y
seminarios de estudio sobre el turismo y su pastoral.

21. Se hace, por lo tanto, indispensable el estudio de los idiomas en
la formación inicial, ojalá con stages en el exterior, con el fin de
garantizar una “multifuncionalidad” de los futuros sacerdotes, en un
ámbito siempre más intercultural.

22. En medio de la inquietud del hombre moderno, atemorizado por las
calamidades naturales (calentamiento global, tsunami,...), es urgente que
la Iglesia haga conocer su teología de la creación como base sólida
para respetar y proteger, además de valorizar y apreciar, las bellezas y
el orden del universo.

23. Será importante establecer mayores sinergias con las asociaciones
profesionales (hoteleros, responsables, guías, agentes de turismo,
trabajadores del sector, incluso estaciónales,...) para realizar acuerdos
comunes con miras a la promoción de un turismo de calidad.

24. En la pastoral del turismo, tanto en la acogida a los visitantes
como en la preparación de los fieles al viaje, habrá que señalar también
las injusticias respecto a los que son explotados y experimentan la
violación de sus propios derechos, como es el caso de los trabajadores sin
protección, de las mujeres, y sobre todo de los menores.

25. La formación de guías o acompañantes debe contemplar, igualmente,
la posibilidad de presentar el cristianismo a los turistas que no creen
en Cristo.

26. Habría que enfocar mejor el arte de viajar, y además de poner
atención a su dimensión de recreo y a su aspecto lúdico, considerar también
aquella más sabia de investigación, descubrimiento, curiosidad
cultural, en la que el turista puede experimentar una especie de espiritualidad
del tiempo libre.

27. El turismo es una posibilidad que se ofrece para reflexionar sobre
la realidad del tiempo y animar a los cristianos que están de
vacaciones a conciliar el tiempo de descanso con la riqueza de la celebración
religiosa, sin limitarla a la Misa del domingo.

28. Por lo que se refiere a la problemática planteada por los
matrimonios celebrados en localidades turísticas, es tarea de los Obispos
locales darle una respuesta collatis consiliis con los Obispos de los
territorios de procedencia de los turistas.

29. Es deseable la creación de un website a nivel europeo, centrado
pastoralmente, al que todos puedan acceder y también contribuir. Son
importantes las palabras claves: “pastoral” y “turismo”, para acceder más
fácilmente. Se ha sugerido comenzar a nivel nacional.

30. Por lo que se refiere a la pastoral del turismo en la ciudad de
Roma, eje de la cristiandad, en colaboración también con las autoridades
competentes de la Santa Sede, algunos estiman necesario para los
peregrinos que participan en la Audiencia del Papa, la posibilidad de lugares
de asistencia organizados para las celebraciones eucarísticas de
carácter “internacional”.
Además, con el objeto de que todos los peregrinos puedan comprender
inmediatamente en su propio idioma las palabras del Santo Padre, se ha
propuesto la utilización de material apropiado (pantallas gigantes con el
texto en distintos idiomas, radios portátiles,...).

31. Debido a las dificultades de algunas Iglesias locales por la gran
afluencia de turistas durante la alta estación y la falta de sacerdotes,
se desea que las Conferencias episcopales de Europa dotadas de personal
y medios más numerosos, manifiesten su solidaridad para que no falte la
asistencia de sacerdotes en la temporada de vacaciones. Ellos podrían
proporcionar así un útil servicio pastoral, combinándolo con el
necesario descanso.

32. Es deseable, en la medida de lo posible, la participación del
Pontificio Consejo en acontecimientos vinculados a la pastoral del turismo
promovidos por las Conferencias episcopales de los distintos países.






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